Unas cuantas veces en mi vida he experimentado momentos de una claridad meridiana en los que,durante unos breves segundos, el silencio ahoga al ruido y puedo sentir, en lugar de pensar, y todo parece muy definido y el mundo claro y fresco, como si todo acabara de nacer.
Es imposible hacer que esos momentos duren, yo me aferro a ellos pero se desvanecen, como todo.
He vivido mi vida en esos momentos, ellos me transportan de vuelta al presente y entonces me doy cuenta de que todo es justo como tiene que ser.
jueves, 19 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Platanos:
Publicar un comentario en la entrada